Mi viaje a Neverland, y la llamada de Michael Jackson que nunca olvidaré, por Paul Theroux

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My trip to Neverland, and the call from Michael Jackson I’ll never forget, by Paul Theroux

Mi viaje a Neverland, y la llamada de Michael Jackson que nunca olvidaré, por Paul Theroux

After the eminent American writer was given a rare tour of Michael Jackson’s fabled ranch, the singer telephoned him in the early hours for a chat. Here, Paul Theroux recalls an unguarded conversation that touched on fame, childhood and Biblical betrayal.

Después de que el eminente escritor fue un recorrido poco común de la finca legendaria de Michael Jackson, el cantante le llamó por teléfono en las primeras horas para una conversación. Aquí, Paul Theroux, recuerda una conversación sin vigilancia que se refería a la fama, la infancia y la traición bíblica

Paul Theroux
Published: 11:22PM BST 27 Jun 2009

AGOSTO DE 2009

Michael Jackson:

por Paul Theroux

 

¿Quién no está cansado ya del ruido, los rumores, las tonterías alrededor de la muerte de Michael Jackson? Esta crónica de Paul Theroux esquiva todo ese escándalo y se acerca al hombre en dos estampas: una visita a Neverland, una llamada telefónica a mitad de la noche.

 

1. Neverland

I heard the news today, oh boy, that Michael Jackson had a heart attack – and died of cardiac arrest, at the age of 50, in Los Angeles. I am reminded of a long conversation I had with him at four o’clock one morning, and of my visit to Neverland. The visit came first, the conversation a few weeks later, on the phone.

Hoy escuché en las noticias, oh sí, que Michael Jackson tuvo un ataque al corazón… y murió de un paro cardiaco, a la edad de cincuenta, en Los Ángeles. Recuerdo una larga conversación que tuve con él a las cuatro de la mañana, y mi visita a Neverland. Primero fue la visita; la conversación, unas semanas después, por teléfono.

Neverland, a toytown wilderness of carnival rides and doll houses and zoo animals and pleasure gardens, lay inside a magnificent gateway on a side road in a rural area beyond Santa Barbara. Nosing around, I saw pinned to the wall of the sentry post an array of strange faces, some of them mugshots, all of them undesirables, with names and captions such as “Believes she is married to Mr Jackson” and “Might be armed” and “Has been loitering near gate”.

Neverland, una ciudad boscosa de juguete con juegos mecánicos y casas de muñecas y animales de zoológico y jardín de los placeres, está tras un magnífico portón en un camino lateral en una área rural más allá de Santa Bárbara. Curioseando por ahí vi pegadas en la pared del puesto de vigilancia una serie de caras extrañas, algunas de ellas fotos de fichas policiales, todas indeseables, con nombres y títulos tales como Cree que está casada con Mr. Jackson y Puede estar armado y Ha estado merodeando cerca de la puerta.

A road lined with life-sized bronzed statuary – skipping boys, gamboling animals – led past an artificial lake and a narrow-gauge railway to Michael’s house. Neverland occupied an entire 3,000-acre valley, yet very little of it was devoted to human habitation – just the main house with its dark shingles and mullioned windows, and a three-bedroom guesthouse. The rest was given over to a railway terminus, Katharine Station, named after Jackson’s mother, a formidable security headquarters, various funhouses, a cinema (with windowed bedrooms instead of balcony seats), and almost indefinable sites, one with teepees like an Indian camp.

Un camino alineado con estatuas de bronce de tamaño real –niños que saltan la cuerda, animales que retozan– conduce a un lago artificial y a una estrecha vía de ferrocarril hacia la mansión de Michael. Neverland ocupa todo un valle de más de once kilómetros cuadrados, aunque una pequeña parte se dedicó a viviendas: sólo la casa principal con sus tejas oscuras y ventanas de postigos y una casa para invitados de tres dormitorios. El resto se destinó a la terminal del ferrocarril, llamada Katherine Station por la mamá de Michael, un formidable cuartel de seguridad, varias casas de la risa, un cine (dormitorios con ventanales en vez de butacas) y sitios casi indefinibles, uno con tipis como los de los campamentos indios, un gazebo enorme.

And sprawling over many acres, the Jackson zoo of bad-tempered animals. The giraffes were understandably skittish. In another enclosure, rocking on its thick legs, was Gypsy, a moody five-ton elephant, which Elizabeth Taylor had given as a present to Michael. The elephant seemed to be afflicted with the rage of heightened musth. “Don’t go anywhere near him,” the keeper warned me.

Y extendido a lo largo de muchas hectáreas, el zoológico Jackson, de animales malhumorados. Las jirafas estaban comprensiblemente inquietas. En otro recinto, mecido en sus gruesas piernas, estaba Gipsy, un temperamental elefante de cinco toneladas que Elizabeth Taylor regaló a Michael. El elefante parecía sufrir con la furia del celo intensificado. “No se le acerquen”, advertía el cuidador.

In the reptile house, with its frisbee-shaped frogs and fat pythons, both a cobra and a rattlesnake had smashed their fangs against the glass of their cage trying to bite me. The llamas spat at me, as llamas do, but even in the ape sanctuary, “AJ”, a big bristly, shovel-mouthed chimp, had spat in my face, and Patrick the orang-utan had tried to twist my hand. “And don’t go anywhere near him, either.”

En la casa de los reptiles con ranas redondas como platos voladores y gordos pitones, tanto una cobra como una serpiente de cascabel se habían golpeado los colmillos contra el cristal de su jaula intentando morderme. Las llamas me escupieron, como lo hacen ellas, pero incluso en el santuario de los simios, AJ, un gran chimpancé hirsuto, con boca de pala, me escupió a la cara, y Patrick, el orangután, intentó torcerme la mano. “Y tampoco se acerquen a él.”

In the wider part of the valley, the empty fairground rides were active – twinkling, musical – but empty: Sea Dragon, the Neverland Dodgem cars, the Neverland carrousel playing Michael’s own song, Childhood (“Has anyone seen my childhood?…”). Even the lawns and flower beds were playing music; loudspeakers disguised as big, grey rocks buzzed with showtunes, filling the valley with unstoppable Muzak that drowned the chirping of wild birds. In the middle of it, a Jumbotron, its screen the size of a drive-in movie, showed a cartoon, two crazy-faced creatures quacking miserably at each other – all of this very bright in the cloudless California dusk, not a soul watching

En la parte más ancha del valle los juegos del parque de atracciones estaban en funcionamiento –centelleantes, musicales, pero vacíos. El “Sea Dragon”, los carritos chocones de Neverland y el carrusel Neverland tocaban “Childhood”, la canción de Michael (“¿Alguien ha visto mi infancia?”). La música salía incluso de los prados y los jardines, altavoces disfrazados de grandes rocas grises zumbaban melodías de show, invadiendo el valle con el imparable hilo musical de Muzak que ahogaba el gorjeo de las aves silvestres. En medio de esto, un Jumbotron, su gran pantalla del tamaño de las de los autocinemas, mostraba una caricatura, dos criaturas con cara de locas graznaban miserablemente la una a la otra; todo esto muy brillante en el claro atardecer de California… sin una alma mirándolo.

Later that day, I boarded a helicopter with Elizabeth Taylor – I was at Neverland interviewing her – and flew over the valley. It says something for Miss Taylor’s much-criticised voice that I could hear her clearly over the helicopter noise. Girlish, imploring, piercing, the loud yack-yack-yack of the titanium rotor blades, she clutched her dog, a Maltese named Sugar, and screamed: “Paul, tell the pilot to go around in a circle, so we can see the whole ranch!”

Horas más tarde abordé un helicóptero con Elizabeth Taylor –estaba en Neverland entrevistándola–, y volamos sobre el valle. Que la escuchara tan claramente por encima del ruido del helicóptero dice algo acerca de la voz tan criticada de Miss Taylor. Voz de niña, suplicante, perforando el fuerte yack-yack-yack de las hélices de titanio del rotor, tomó a su perra, una maltés llamada Sugar, y me gritó: “Paul, dile al piloto que vuele en círculos, ¡así podremos ver el rancho entero!”

Even without my relaying the message – even with his ears muffled by headphones – her voice knifed through to the pilot. He lifted us high enough into the peach-coloured sunset so that Neverland seemed even more toy-like.

A pesar de que no retransmití el mensaje –a pesar de que él tenía los oídos amortiguados con audífonos–, la voz de Elizabeth salió disparada como un cuchillo hasta el piloto, quien nos levantó bastante alto en la rojiza puesta de sol de modo que Neverland parecía aún más un juguete.

“That’s the gazebo, where Larry [Fortensky, her seventh husband] and I tied the knot,” Elizabeth said, moving her head in an ironising wobble. Sugar blinked through prettily-combed white bangs which somewhat resembled Elizabeth’s own white hair. “Isn’t the railway station darling? Over there is where Michael and I have picnics,” and she indicated a clump of woods on a cliff. “Can we go around one more time?”

–Ese es el gazebo donde Larry y yo nos casamos –dijo Elizabeth, moviendo la cabeza con ironía. Sugar parpadeó a través de sus blancas mechas muy bien peinadas que en algo se parecían al propio pelo blanco de Elizabeth–: La estación de ferrocarril, ¿no es lo más lindo? Ahí es donde Michael y yo hacemos los picnics –y señaló hacia un grupo de bosques en un acantilado–: ¿Podemos dar una vuelta más?

Neverland Valley revolved slowly beneath us, the shadows lengthening from the pinky-gold glow slipping from the sky.

El valle de Neverland giró despacio debajo de nosotros, las sombras se alargaban desde el brillo rosa dorado que resbalaba del cielo.

Even though no rain had fallen for months, the acres of lawns watered by underground sprinklers were deep green. Here and there, like toy soldiers, uniformed security people patrolled on foot, or on golf carts; some stood sentry duty – for Neverland was also a fortress.

Aun cuando no había llovido durante meses, las hectáreas de césped regadas por aspersores subterráneos estaban profundamente verdes. Aquí y allá, como soldados de juguete, gente de seguridad uniformada, patrullando a pie, o en carritos de golf, algunos de guardia; ya que Neverland era también una fortaleza.

“What’s that railway station for?” I asked.

–¿Para qué es esa estación de ferrocarril? –pregunté

“The sick children.”

–Para los niños enfermos.

And all those rides?”

–¿Y todos esos juegos?

“The sick children.”

–Para los niños enfermos.

“Look at all those tents…” Hidden in the woods, it was my first glimpse at the collection of tall teepees.

–Mira todas esas tiendas de campaña –escondidas en los bosques, este fue mi primer atisbo de la colección de tipis altos.

The Indian village. The sick children love that place.”

–La aldea india. Los niños enfermos aman ese lugar.

From this height, I could see that this valley of laboriously recaptured childhood pleasure was crammed with more statuary than I’d seen from ground level. Lining the gravel roads and the golf-cart paths were little winsome bronzes of flute players, rows of grateful, grinning kiddies, clusters of hand-holding tots, some with banjos, some with fishing rods; and large bronze statues, too, like the centrepiece of the circular drive in front of Michael’s house, a statue of Mercury (god of merchandise and merchants), rising 30 feet, with winged helmet and caduceus, and all balanced on one tippy-toe, the last of the syrupy sunset lingering on his big bronze buttocks, making his bum look like a buttered muffin.

Desde esta altura podía ver que este valle de placer infantil laboriosamente recobrado estaba atestado de más estatuas de las que había visto desde tierra. Bordeando los caminos de grava y los senderos de los carritos de golf había pequeños bronces encantadores de flautistas, filas de chiquillos agradecidos que sonríen abiertamente, montones de pequeñines tomados de la mano, algunos con banjos, otros con cañas de pescar; y estatuas grandes también de bronce, como la pieza central del paseo circular delante de la casa de Michael, una estatua de Mercurio (el dios del comercio y los comerciantes), de treinta pies de altura, casco alado y caduceo y toda la cosa, en equilibrio sobre las puntas de los pies, la almibarada puesta de sol persistiendo en sus grandes nalgas de bronce, haciendo que su trasero parezca un muffin con mantequilla.

The house at Neverland was filled with images, many of them depicting Michael life-sized, elaborately costumed, in heroic poses with cape, sword, ruffed collar, crown. The rest were an example of a sort of obsessive iconography: images of Elizabeth Taylor, Diana Ross, Marilyn Monroe and Charlie Chaplin – and for that matter of Mickey Mouse and Peter Pan, all of whom, over the years, in what is less a life than a metamorphosis, he had come physically to resemble.

La casa de Neverland estaba llena de imágenes, muchas de ellas representando a Michael de tamaño natural, detalladamente ataviado, en poses heroicas con capa, espada, cuello volado, corona. El resto era una muestra de una especie de iconografía obsesiva, imágenes de Elizabeth Taylor, Diana Ross, Marilyn Monroe y Charlie Chaplin; y para el caso, de Mickey Mouse y Peter Pan, todos a los que, durante años, en lo que es menos una vida que una metamorfosis, él había venido pareciéndose físicamente.

“So you’re Wendy and Michael is Peter?” I had asked Elizabeth Taylor afterwards.

–¿Así que tú eres Wendy y Michael es Peter? –pregunté después a Elizabeth Taylor.

“Yeah. Yeah. There’s a kind of magic between us.”

–Sí, sí. Existe una especie de magia entre nosotros.

The friendship started when, out of the blue, Michael offered her tickets for one of his Thriller Tour concerts – indeed, she asked for 14 tickets. But the seats were in a glass-enclosed VIP box, so far from the stage “you might as well have been watching it on TV”. Instead of staying, she led her large party home.

 

La amistad comenzó cuando, de la nada, Michael le ofreció boletos para uno de sus conciertos del “Thriller Tour” –por supuesto, ella pidió catorce boletos. Pero los asientos estaban en una cabina cerrada vip, tan lejos del escenario que “también podrías haberlo mirado en la tv”. En vez de quedarse, se llevó a su numerosa comitiva de regreso a su casa.

 

Hearing that she’d left the concert early, Michael called the next day in tears apologising for the bad seats. He stayed on the line, they talked for two hours. And then they talked every day. Weeks passed, the calls continued. Months went by. “Really, we got to know each other on the telephone, over three months.”

Al saber que se había ido temprano del concierto, Michael la llamó al día siguiente llorando y disculpándose por los malos asientos. Él permaneció en la línea, hablaron durante dos horas. Y luego hablaron todos los días. Pasaron las semanas, las llamadas continuaron. Los meses pasaron. “Realmente, llegamos a conocernos por teléfono, durante más de tres meses.”

One day Michael suggested that he might drop by. Elizabeth said fine. He said: “May I bring my chimpanzee?” Elizabeth said, “Sure. I love animals.” Michael showed up holding hands with the chimp, Bubbles.

Un día Michael sugirió que podría pasar por la casa. Elizabeth dijo: excelente. Michael preguntó: “¿Puedo llevar a mi chimpancé?” Elizabeth dijo: “Por supuesto, amo a los animales.” Michael se presentó de la mano del chimpancé, Bubbles.

“We have been steadfast ever since,” Elizabeth said

–Desde entonces somos muy amigos –dijo Elizabeth.

“Do you see much of Michael?”

–¿Ves mucho a Michael?

“More of him than people realise – more than I realise,” she said. They went in disguise to movies in Los Angeles cinemas, sitting in the back, holding hands. Before I could frame a more particular question, she said: “I love him. There’s a vulnerability inside him which makes him the more dear. We have such fun together. Just playing.”

–Más de lo que la gente pudiera imaginar, más de lo que yo me imagino –respondió. En Los Ángeles van al cine disfrazados, se sientan hasta atrás, de la mano. Antes de que pudiera formular una pregunta más específica, dijo: “Lo adoro. Dentro de él existe una vulnerabilidad que lo hace aún más querido”, manifestó Elizabeth. “Nos divertimos tanto juntos. Sólo jugando.”

Or role-playing – her Wendy to his Peter. In the hallway of her house, a large Michael Jackson portrait was inscribed “To my True Love Elizabeth. I’ll love you Forever, Michael”.

O jugando un papel: ella Wendy, él Peter. En el vestíbulo de su casa hay un gran retrato de Michael Jackson, que tiene inscrito: “A mi auténtico amor, Elizabeth. Te amaré siempre, Michael.”

She gave him a live elephant. Dr Arnie Klein, his dermatologist, showed me a birthday snapshot taken in Las Vegas, Michael looking distinctly chalky as he presented Elizabeth with a birthday present, an elephant-shaped bauble, football-sized, covered in jewels.

Ella le regaló un elefante vivo. Su dermatólogo, el Dr. Arnie Klein, me mostró una foto de una fiesta tomada en Las Vegas: Michael se ve notablemente descolorido mientras le da a Elizabeth un regalo de cumpleaños, una chuchería con forma de elefante, del tamaño de una pelota de futbol, cubierta de joyas.

What began as a friendship with Michael Jackson developed into a kind of cause in which Elizabeth Taylor became almost his only defender.

Lo que comenzó como una amistad con Michael Jackson se tornó en una suerte de causa en la que Elizabeth Taylor se convirtió en su casi única defensora.

“What about his” – and I fished for a word – “eccentricity? Does that bother you?”

–¿Y su –busqué una palabra– excentricidad? ¿Te molesta?

“He is magic. And I think all truly magical people have to have that genuine eccentricity.” There is not an atom in her consciousness that allows her the slightest negativity on the subject of Jacko. “He is one of the most loving, sweet, true people I have ever loved. He is part of my heart. And we would do anything for each other.”

–Él es mágico. Y pienso que la gente realmente mágica tiene que tener esa excentricidad genuina. –No hay un solo átomo en su conciencia que le permita la más leve reacción negativa sobre Jacko.– Es una de las personas más cariñosas, dulces y genuinas que he amado en mi vida. Es parte de mi corazón. Y haríamos cualquier cosa el uno para el otro.

This Wendy with a vengeance, who was a wealthy and world-famous pre-adolescent, supporting her parents from the age of nine, said she easily related to Michael, who was also a child star, and denied a childhood, as well as viciously abused by his father. There was a “Katherine” steam engine, and a “Katherine Street” at Neverland; there was no “Joseph Street”, nor anything bearing his father’s name

Esta Wendy más Wendy que Wendy, quien fue una preadolescente mundialmente famosa, que mantenía a sus padres desde los nueve años, dijo que había sido muy fácil relacionarse con Michael, quien también fue una estrella de niño, y a quien se le negó tener una infancia y, además, fue maltratado brutalmente por su padre. Había un barco a vapor “Katherine”, y una “Katherine Street” en Neverland; no había ninguna “Joseph Street”, ni nada que llevara el nombre de su padre.

 (The telephone call)

2. Llamada telefónica

‘He’ll talk to you if I ask him to,” Elizabeth had told me. And at a prearranged signal, Michael called me, at four one morning. There was no secretarial intervention of “Mr Jackson on the line”. The week’s supermarket tabloids’ headlines were “Jacko on suicide watch” and “Jacko in loony bin”, and one with a South Africa dateline, “Wacko Jacko King of Pop Parasails with 13-year-old”. In fact, he was in New York City, where he was recording a new album. This was 10 years ago

“Hablará contigo si se lo pido”, me había dicho Elizabeth. Y en una señal convenida Michael me llamó, un día a las cuatro de la mañana. No había intervención secretarial de “Mr. Jackson en la línea”. Los titulares de los tabloides del supermercado eran “Jacko en observación suicida” y “Jacko en el loquero”, y uno fechado en Sudáfrica, “Wacko Jacko Rey del Pop hace paracaidismo acuático con un niño de trece años”. De hecho, él estaba en Nueva York, donde se encontraba grabando un nuevo álbum. Eso fue hace diez años, 1999.

My phone rang and I heard: “This is Michael Jackson.” The voice was breathy, unbroken, boyish – tentative, yet tremulously eager and helpful, not the voice of a 40-year-old. In contrast to this lilting sound, its substance was denser, like a blind child giving you explicit directions in darkness.

Mi teléfono sonó y yo escuché “Habla Michael Jackson”. Era una voz agitada, no entrecortada, tímidamente infantil, trémula de ansiedad y servicial, no la de alguien de cuarenta años. En contraste con este sonido melodioso, su sustancia era más densa, como un niño ciego que te da direcciones explícitas en la oscuridad.

 

“How would you describe Elizabeth?” I asked.

–¿Cómo describirías a Elizabeth? –pregunté

“She’s a warm cuddly blanket that I love to snuggle up to and cover myself with. I can confide in her and trust her. In my business, you can’t trust anyone.”

–Ella es una tierna cobija caliente a la que adoro arrimarme y cubrirme con ella. Puedo desahogarme y confiar en ella. En mi negocio no puedes confiar en nadie.

“Why is that?”

–¿Y eso, por qué?

“Because you don’t know who’s your friend. Because you’re so popular, and there’s so many people around you. You’re isolated, too. Becoming successful means that you become a prisoner. You can’t go out and do normal things. People are always looking at what you’re doing.”

–Porque no sabes quién es tu amigo. Porque eres tan popular, y hay tanta gente alrededor tuyo. También estás aislado. Volverse famoso significa que te conviertes en un prisionero. No puedes salir y hacer cosas normales. La gente siempre está mirando lo que haces.

“Have you had that experience?”

–¿Has pasado por esa experiencia?

“Oh, lots of times. They try to see what you’re reading, and all the things you’re buying. They want to know everything. There are always paparazzi downstairs. They invade my privacy. They twist reality. They’re my nightmare. Elizabeth is someone who loves me – really loves me.”

–Ah, muchas veces. Intentan ver lo que estás leyendo, y todo lo que estás comprando. Quieren saberlo todo. Abajo siempre están los paparazzi. Invaden mi privacidad. Tuercen la realidad. Son mi pesadilla. Elizabeth es alguien que me ama, que me ama realmente.

“I suggested to her that she was Wendy and you’re Peter.”

–Le insinué que ella era Wendy y tú Peter.

“But Elizabeth is also like a mother – and more than that. She’s a friend. She’s Mother Teresa, Princess Diana, the Queen of England and Wendy. We have great picnics. It’s so wonderful to be with her. I can really relax with her, because we’ve lived the same life and experienced the same thing.”

–Pero Elizabeth es también como una madre, y más que eso. Es una amiga. Es la Madre Teresa, la Princesa Diana, la Reina de Inglaterra y Wendy. Tenemos picnics fabulosos. Es tan maravilloso estar con ella. Realmente puedo relajarme, porque hemos vivido la misma vida y experimentado lo mismo.

“Which is?”

–¿Que es…?

“The great tragedy of childhood stars. We like the same things. Circuses. Amusement parks. Animals.”

–La gran tragedia de las estrellas infantiles. Nos gustan las mismas cosas. Los circos. Los parques de diversiones. Los animales.

And there was their shared fame and isolation.

–Y ahí estaban su fama y aislamiento compartidos.

“It makes people do strange things. A lot of our famous luminaries become intoxicated because of it – they can’t handle it. And your adrenaline is at the zenith of the universe after a concert – you can’t sleep. It’s maybe two in the morning and you’re wide awake. After coming off stage, you’re floating.”

–Eso hace que la gente haga cosas extrañas. Muchas de nuestras luminarias se intoxican por eso… no pueden manejarlo. Y tu adrenalina está en el zenit del universo después de un concierto… no puedes dormir. Tal vez son las dos de la mañana y estás totalmente despierto. Después de salir del escenario estás flotando.

“How do you handle that?”

–¿Cómo lidias con ello?

“I watch cartoons. I love cartoons. I play video games. Sometimes I read.”

–Veo caricaturas. Me encantan las caricaturas. Juego maquinitas. Algunas veces leo.

“You mean you read books?”

–¿Quieres decir que lees libros?

“Yeah. I love to read short stories and everything.”

–Sí. Me encanta leer cuentos y todo.

“Any in particular?”

–¿Alguno en particular?

“Somerset Maugham,” he said quickly, and then, pausing at each name: “Whitman. Hemingway. Twain.”

–Somerset Maugham –dijo rápidamente, y luego, haciendo pausa en cada nombre–. Whitman. Hemingway. Twain.

“What about those video games?”

–¿Y las maquinitas?

“I love X-Man. Pinball. Jurassic Park. The martial arts ones – Mortal Kombat.”

–Me encantan X-Men, Pinball, Jurassic Park. Los de artes marciales: Mortal Kombat.

“I played some of the video games at Neverland,” I said. “There was an amazing one called Beast Buster.”

–En Neverland jugué algunas maquinitas –dije–. Había una asombrosa, el Beast Buster.

“Oh, yeah, that’s great. I pick each game. That one’s maybe too violent, though. I usually take some with me on tour.”

–Ah, sí, ese es fantástico. Elijo cada juego. Aunque ese es quizá demasiado violento. Por lo general me llevo algunos cuando salgo de gira.

“How do you manage that? The video game machines are pretty big, aren’t they?”

–¿Cómo te las arreglas? Son muy grandes, ¿verdad?

“Oh, we travel with two cargo planes.”

–Ah, viajamos con dos aviones de carga

“Have you written any songs with Elizabeth in mind?”

–¿Has escrito alguna canción con Elizabeth en mente?

“Childhood.”

“Infancia.”

“Is that the one with the line, ‘Has anyone seen my childhood?”

–¿Es esa que pregunta “Has visto mi infancia”?

“Yes. It goes…”, and he liltingly recited “Before you judge me, try to…”, and then sang the rest.

–Sí, dice así –y melodiosamente recitó–: “Antes de que me juzgues, trata de…” –y luego cantó el resto.

“Didn’t I hear that playing on your merry-go-round at Neverland?”

–¿No es la que oí sonar en tu carrusel de Neverland?

Delightedly, he said, “Yes! Yes!”

Encantado, dijo: ¡Sí! ¡Sí!

He went on about childhood, how, like Elizabeth, as a child star he used to support his family.

Continuó hablando sobre su infancia, sobre cómo, al igual que Elizabeth, estrellas infantiles, él solía apoyar a su familia

“I was a child supporting my family. My father took the money. Some of the money was put aside for me, but a lot of the money was put back into the entire family. I was just working the whole time.”

–Fui un niño que sostuvo a su familia. Mi padre tomaba el dinero. Dejaba un poco para mí, pero la mayor parte se guardaba para toda la familia. Yo sólo trabajaba todo el tiempo

“So you didn’t have a childhood, then – you lost it. If you had it to do again how would you change things?”

–Así que no tuviste infancia, entonces; la perdiste. Si tuvieras que hacerlo otra vez, ¿qué cambiarías?

“Even though I missed out on a lot, I wouldn’t change anything.”

–Aunque me perdiera mucho no cambiaría nada.

“I can hear your little kids in the background.” The gurgling had become insistent, like a plug-hole in a flood. “If they wanted to be performers and lead the life you led, what would you say?”

–Puedo oír a tus niños en el fondo –el borboteo se había vuelto insistente, como el desagüe en una inundación–: ¿Si quisieran ser artistas y llevar la vida que tú has llevado, qué les dirías?

“They can do whatever they want to do. If they want to do that, it’s okay.”

–Pueden hacer lo que quieran. Si quieren hacer eso, está bien.

“How will you raise them differently from the way you were raised?”

–¿Cómo los criarías de una manera diferente de la que te criaron?

“With more fun. More love. Not so isolated.”

–Con más diversión. Más amor. No tan aislados.

“Elizabeth says she finds it painful to look back on her life. Do you find it hard to do that?”

–Elizabeth dice que encuentra doloroso mirar hacia atrás en su vida. ¿Tú lo encuentras difícil?

“No, not when it’s pertaining to an overview of your life rather than any particular moment.”

–No en lo que toca a una visión general de tu vida en vez de a un momento en particular.

This oblique and somewhat bookish form of expression was a surprise to me – another Michael Jackson surprise. He had made me pause with “intoxicated” and “zenith of the universe”, too. I said: “I’m not too sure what you mean by ‘overview’.”

Esta forma oblicua y algo libresca de expresarse fue una sorpresa para mí… otra sorpresa estilo Michael Jackson. Me había hecho detenerme con “intoxicadas” y también con “el zenit del universo”. Dije: No estoy muy seguro de lo que quieres decir con “visión general”.

“Like childhood. I can look at that. The arc of my childhood.”

–Como la infancia. No puedo verla. El arco de mi infancia.

“But there’s some moment in childhood when you feel particularly vulnerable. Did you feel that? Elizabeth said that she felt she was owned by the studio.”

–Pero hubo algún momento en tu infancia en que te sentiste particularmente vulnerable. ¿Sentiste eso? Elizabeth dijo que ella sentía que era propiedad de los estudios

“Sometimes really late at night we’d have to go out – it might be three in the morning – to do a show. My father forced us. He would get us up. I was seven or eight. Some of these were clubs or private parties at people’s houses. We’d have to perform.” This was in Chicago, New York, Indiana, Philadelphia, he added – all over the country. “I’d be sleeping and I’d hear my father. ‘Get up! There’s a show!’ “

–A veces, realmente tarde en la noche, teníamos que salir… podría haber sido a las tres de la mañana, para trabajar en un show. Mi padre nos forzaba. Nos despertaba. Yo tenía siete u ocho años. Algunos de estos lugares eran clubes o fiestas privadas en casas. Teníamos que trabajar. Esto fue en Chicago, Nueva York, Indiana, Filadelfia… –añadió–, por todo el país. Podía estar dormido y escuchaba a mi padre: “¡Levántense! ¡Hay un show!”

“But when you were on stage, didn’t you get a kind of thrill?”

–Pero ¿no te emocionaba estar en el escenario?

“Yes. I loved being on stage. I loved doing the shows.”

–Sí. Me encantaba estar en el escenario. Me encantaba hacer los shows.

“What about the other side of the business – if someone came up after the show, did you feel awkward?”

–¿Y la otra cara del negocio? Si alguien llegaba después del show, ¿te sentías incómodo?

“I didn’t like it. I’ve never liked people-contact. Even to this day, after a show, I hate it, meeting people. It makes me shy. I don’t know what to say.”

–No me gustaba. Nunca me gustó el contacto con la gente. Incluso hasta hoy, después de una presentación, odio conocer gente. Me vuelve tímido. No sé qué decir

“But you did that Oprah interview, right?

–Pero hiciste esa entrevista con Oprah, ¿verdad?

“With Oprah it was tough. Because it was on TV – on TV, it’s out of my realm. I know that everyone is looking and judging. It’s so hard.”

–Con Oprah fue duro. Porque era por tv… La tv está fuera de mi ámbito. Sé que todo mundo está mirando y juzgando. Es tan difícil.

“Is this a recent feeling – that you’re under scrutiny?”

–¿Este sentimiento es reciente… que estés bajo la lupa?

“No,” he said firmly, “I have always felt that way.”

–No –respondió con firmeza–, siempre me he sentido así.

“Even when you were seven or eight?”

–¿Incluso cuando tenías siete u ocho años?

“I’m not happy doing it.”

–No soy feliz haciéndolo.

“Which I suppose is why talking to Elizabeth over a period of two or three months on the phone would be the perfect way to get acquainted. Or doing what we’re doing right now.”

–Lo que me hace suponer por qué el hablar con Elizabeth durante un periodo de dos o tres meses por teléfono haya sido el modo perfecto de conocerse. O haciendo lo que hacemos ahora mismo.

“Yes.”

–Sí.

At some point Michael’s use of the phrase “lost childhood” prompted me to quote the line from George William Russell, “In the lost boyhood of Judas / Christ was betrayed”, and I heard “Wow” at the other end of the line. He asked me to explain what that meant, and when I did, he urged me to elaborate. What sort of a childhood did Judas have? What had happened to him? Where had he lived? Who had he known?

En algún punto, el uso que hizo Michael de la frase “infancia perdida” me impulsó a citar un pasaje de Germinal de A.E. (George William Russell): “En la niñez perdida de Judas/ Cristo fue traicionado”, y, del otro lado de la línea, escuché: “Wow.” Me pidió que le explicara el significado, y cuando lo hice insistió en que lo describiera detalladamente. “¿Qué clase de infancia tuvo Judas? ¿Qué le sucedió? ¿Dónde vivió? ¿A quién conocía?”

I told him that Judas had red hair, that he was the treasurer of the Apostles, that he might have been Sicarii – a member of a radical Jewish group, that he might not have died by hanging himself but somehow exploded, all his guts flying.

Le dije que Judas era pelirrojo, tesorero de los Apóstoles, y que pudo haber sido un miembro de un grupo radical judío que pudo no haber muerto ahorcado sino que de algún modo se habría hecho explotar, todas las tripas de fuera.

Twenty more minutes of Biblical apocrypha with Michael Jackson, on the lost childhood of Judas, and then the whisper again.

Veinte minutos más de textos bíblicos apócrifos con Michael Jackson, sobre la infancia perdida de Judas, y luego otra vez el susurro:

“Wow.”

“Wow.”

  Traducción de María Lebedev© Paul Theroux / The Sunday Telegraph

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An aerial view of the Neverland Ranch in Santa Ynez. Photo: EPA

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Fuente del artículo original:

http://www.telegraph.co.uk/comment/5664968/My-trip-to-Neverland-and-the-call-from-Michael-Jackson-Ill-never-forget-by-Paul-Theroux.html

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Fuente de la mayor parte de la traducción:

http://www.letraslibres.com/index.php?art=13979

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Author: GiselaMJJ

Acerca de Gisela MJJ Aún sin "la última lágrima..." Aunque la realidad es que: "...Tu y yo nunca estaremos separados. Es solo una ilusión. Forjada por las mágicas lentes de la percepción..." MJ

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